Visitas europeas a China exponen límites del pivote estratégico frente a EE. UU.
La reciente visita del primer ministro británico, Keir Starmer, a Beijing subraya el dilema de las potencias medias que buscan equilibrar lazos con Occidente y oportunidades comerciales con China. Dichos viajes, pese a generar acuerdos puntuales, revelan la vulnerabilidad de estas naciones ante la dependencia económica y el estancamiento del crecimiento global, según analistas citados por Reuters.