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Economía

Capgemini venderá filial estadounidense por contrato con agencia de inmigración ICE

El gigante tecnológico francés Capgemini anunció la venta inmediata de su subsidiaria estadounidense después de que su trabajo de localización para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de EE. UU. generara una fuerte controversia política en Francia. La presión de legisladores galos se intensificó tras el conocimiento de un contrato específico de "skip tracing" para operaciones de cumplimiento de la ley.

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Capgemini to Divest US Subsidiary Following Outcry Over ICE Contract Work
Capgemini to Divest US Subsidiary Following Outcry Over ICE Contract Work
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El gigante tecnológico francés Capgemini ha anunciado que iniciará inmediatamente el proceso de desinversión de su subsidiaria en Estados Unidos, Capgemini Government Solutions, debido a la controversia generada por sus servicios prestados a la agencia de inmigración estadounidense ICE. La decisión se produce tras el escrutinio público y las críticas de legisladores franceses sobre el papel de la filial en el rastreo de personas para operaciones de aplicación de la ley.

La presión política en Francia escaló después de que se revelara que la subsidiaria mantenía un contrato con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de EE. UU. para proporcionar "servicios de localización de personas para operaciones de aplicación y remoción". El director ejecutivo de Capgemini, Aiman Ezzat, declaró en LinkedIn que la naturaleza del trabajo planteó interrogantes sobre su alineación con los objetivos del grupo tecnológico.

Los registros gubernamentales indican que el contrato de rastreo, que comenzó en diciembre, está valorado en más de 4.8 millones de dólares y está programado para finalizar el 15 de marzo. Este acuerdo es uno de los 13 contratos que la subsidiaria mantiene actualmente con ICE, una agencia que ha intensificado las acciones de deportación bajo la administración estadounidense.

Capgemini justificó la desinversión señalando que no había podido "ejercer un control apropiado sobre ciertos aspectos de las operaciones de esta subsidiaria para asegurar la alineación con los objetivos del Grupo". Esta declaración subraya la dificultad de mantener la coherencia corporativa cuando las operaciones locales difieren de las directrices globales del conglomerado.

La controversia se ha visto exacerbada por recientes incidentes violentos en Estados Unidos que involucran a agentes de inmigración, incluyendo el tiroteo fatal de ciudadanos estadounidenses que ha provocado protestas y mayor escrutinio sobre los métodos de ICE. Legisladores franceses, como el ministro de Finanzas Roland Lescure, exigieron transparencia a la compañía sobre todos sus vínculos contractuales con la agencia estadounidense.

La salida de Capgemini de este segmento operativo refleja un riesgo reputacional significativo para las grandes empresas europeas que ejecutan contratos sensibles en el ámbito de la seguridad y la inmigración en Estados Unidos. La venta busca aislar la unidad afectada, que opera en un contexto geopolítico y social altamente polarizado, según reportó la prensa francesa.

Capgemini, fundada en 1967 y valorada en unos 22 mil millones de euros, es uno de los mayores actores de consultoría y servicios de TI a nivel global. La reestructuración de su cartera operativa en EE. UU. ofrece una indicación de cómo las sensibilidades políticas internas pueden forzar cambios rápidos en la estrategia de negocio internacional.

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